El Jaguar, Rey de la Selva Tropical

Una mirada al felino más majestuoso del continente americano y criatura sagrada para los mayas

El jaguar es el más grande de los felinos que habitan en el continente americano y el tercero más grande del mundo, sólo por debajo del tigre asiático y el león africano. El jaguar es en apariencia muy similar a otro gran felino originario del continente africano, el leopardo, ya que ambos son de tamaño y morfología similar y poseen un patrón parecido en el diseño de su manchada piel.

Este majestuoso y poderoso animal suele habitar en los bosques templados y selvas tropicales, aunque también se le ha localizado en zonas semi-áridas del norte de México y los estados de Arizona y Nuevo México en los Estados Unidos y puede llegar a medir casi dos metros de largo desde la punta del hocico hasta la punta de la cola y pesar hasta 160 kilogramos. El jaguar es un animal solitario, que mora oculto en las selvas más densas y caza igual en tierra que en el agua, pues además de ser extremadamente ágil en tierra, también es un gran nadador. Los cachorros permanecen en la madriguera hasta los seis meses y a la edad de dos años se separan de su madre para vivir en solitario por el resto de su vida, limitándose a interactuar con otros ejemplares de su especie sólo en la época de apareamiento. Otro aspecto interesante del jaguar son sus manchas, que además de funcionar como camuflaje para la caza, son una especie de huella digital, ya que su patrón es único para cada individuo, lo cual es de gran ayuda para que los conservacionistas puedan identificarlos. Algunos jaguares nacen con una condición que hace que su pelaje sea totalmente negro, a este tipo de ejemplares se les conoce como “panteras negras”, aunque no constituyen una especie distinta, son jaguares con esta condición específica.

 

 

El jaguar fue un animal sagrado y con un enorme significado para las antiguas culturas mesoamericanas, y hoy en día podemos encontrarlo representado en templos y pirámides, así como pinturas y esculturas realizadas en los más diversos materiales, desde el barro hasta el jade. Los mayas de Yucatán lo llamaban Balam, y  creían que su piel moteada representaba las estrellas y el Dios Sol se transformaba en jaguar cada noche para poder viajar a través del mundo de los muertos. En los relatos del Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, el jaguar es el destructor de la raza de los hombres de madera, y la criatura con la energía capaz de aniquilar la vida completa en el universo. En las antiguas sociedades de nuestro continente, los guerreros de alto rango y los personajes con importancia y autoridad utilizaban vestimentas de jaguar como símbolo de fuerza y poder.

En la actualidad se realizan esfuerzos para proteger a la especie y frenar el declive de su población, que disminuye de forma preocupante. Desde 1987 se prohibió la caza, captura y comercialización del jaguar en toda la república; en el año 2005 se lanzó el programa de vigilancia comunitaria dirigido a la protección del jaguar en 14 estados de México, entre los cuales se encuentran  Quintana Roo y Yucatán, con el objetivo de fortalecer la participación social y consolidar una cultura de conservación y educación ambiental. Entre las áreas protegidas para esta especie se cuentan el área de Calakmul en Campeche, así como otras áreas protegidas en Yucatán y Quintana Roo.  Al igual que otras especies amenazadas, esta criatura poderosa y al mismo tiempo frágil no sobrevivirá sin nuestra ayuda. Los proyectos de investigación y conservación son fundamentales, pero el elemento más importante es la toma de conciencia, sin ella, cualquier esfuerzo será inútil. El jaguar no sólo nos sorprende con su belleza, es parte integral tanto de la biodiversidad mexicana como de la historia y cultura ancestral de nuestro país.

No Comments Yet

Leave a Reply